Muchas veces se piensa que la ginecología solo debe tratar los problemas de las mujeres adultas, sin embargo, existen problemáticas que se dan en las infantes y adolescentes, las cuales detallamos en este artículo.

Las indicaciones más frecuentes para la consulta con el ginecólogo en la infancia son:

Infecciones vulvares y vulvovaginales: son debidas en la mayoría de los casos a una higiene incorrecta, ya que antes de la pubertad los labios menores están poco desarrollados y protegen defectuosamente la vulva y la vagina de las agresiones de los gérmenes externos. Ello es debido a que en las niñas pequeñas no hay secreción de estrógenos por parte del ovario y existe una atrofia relativa de la vulva. Ésta es la patología más frecuentemente observada en el grupo de pacientes de menor edad. En algunas ocasiones habrá que descartar la presencia de cuerpos extraños intravaginales, aunque se trata de casos muy poco frecuentes.

Coalescencia labial: es otro problema ginecológico propio de las niñas pequeñas y consiste en la soldadura anómala de los labios menores, cerrando total o parcialmente la entrada de la vagina. Este problema también es debido a la falta de desarrollo vulvar, que como se ha comentado es normal en las niñas pequeñas. Esta patología se soluciona espontáneamente cuando la paciente llega a la pubertad; al producirse secreción hormonal por parte del ovario la vulva se desarrolla y desaparece la atrofia.

Pubertad precoz: es otra de las patologías consultadas con relativa frecuencia y consiste en la aparición de los caracteres sexuales secundarios (desarrollo mamario, aceleración del crecimiento, aparición del vello pubiano o axilar, aparición de las reglas) antes de los ocho años de edad. Esta entidad requiere un estudio completo y exhaustivo, ya que hay que diagnosticar correctamente su causa y tratar a la paciente, para evitar alteraciones posteriores en su crecimiento y desarrollo.

En la adolescencia las indicaciones más frecuentes son:


Trastornos menstruales: la aparición de trastornos menstruales es el problema ginecológico que se observa con más frecuencia en las adolescentes. Estos trastornos pueden darse en forma de reglas muy abundantes, también denominadas metrorragias. En algunos casos puede ser necesario un tratamiento médico para disminuir la abundancia de estas reglas ya que pueden llegar a provocar una anemia por el exceso de pérdida de sangre. Los trastornos menstruales también pueden darse en forma de ciclos muy irregulares que interfieren en la actividad normal de la adolescente. Se debe llevar un control de las menstruaciones.

Amenorrea: otro trastorno menstrual puede ser la falta de regla después de reglas anteriores normales, denominada amenorrea. En este caso hay que descartar trastornos hormonales, problemas de peso, embarazo, etc.

Dismenorrea: la dismenorrea o dolor con la regla, es muy frecuente en las adolescentes, y en la mayoría de los casos es leve o moderada y cede con tratamientos analgésicos habituales. En caso de dismenorrea grave se debe consultar con el especialista e investigar su causa, ya que puede ser debida a tumores o quistes de diverso origen, infecciones, etc.

Otras indicaciones:

  • Pubertad retrasada
  • Patología mamaria
  • Infecciones genitales
  • Abuso sexual
  • Hirsutismo
  • Información sobre sexualidad y anticoncepción.
  • Revisiones ginecológicas anuales en adolescentes que mantienen relaciones sexuales.
Artículo creado con información de dexeus.com.